Cantaba cálido canto ininteligible,
Desesperada, acarició mi piel con la suya
Una vez y otra, otra vez
A tiempos, a destiempos
Y en la brisa que sus poros exhalan
Escuché lo que las palabras no pueden decir:
Acércate, adhiere tu mejilla a la mía
Y toca mi ser
Y déjate tocar,
Entonces, sólo así
Comprenderás quién es el hombre
Y adónde va,
¿Quién eres tú?
9 / Noviembre / 2010